Ir al contenido principal

Gritos musicales de terror

El sello Screamworks saca dos bandas sonoras de terror. La primera de ellas es Dead Souls. En su 18 cumpleaños un joven descubre que es adoptado cuando hereda una granja en Maine, y se desplaza al lugar para vivir allí, donde descubre los horrorosos detalles de de su padre.






Contiene una banda sonora sinfónica coescrita por Jonathan BartzMatthew Llewellyn, y está sustentada en una música de gran poderío orquestal, que engrandece el contexto en donde transcurre la acción, aporta un tono épico e intenso, y es utilizada como referente del peligro. Se mantiene sólidamente hasta llegar a un bello tema liberador. La segunda es Spiders 3D. Una nueva especie de araña venenosa es descubierta en las cavernas de Afganistan y emprende un viaje a Nueva York donde mutará a proporciones gigantescas y sembrará el pánico en la ciudad. Joseph Conlan es el responsable musical y firma una banda sonora de género en la que aplica un tono tribal, primario, fusionado con música épica y urbana, dando en su conjunto un resultado deliberadamente caótico, imprevisible. Cuenta con momentos muy interesantes, no convencionales.

Fuente: MundoBSO

Entradas populares de este blog

Nuevo (y sangriento) póster de 'Carrie'

Chloë Moretz, que compara la nueva adaptación de la novela de Stephen King con 'Cisne negro', vuelve a empaparse de sangre para otro cartel. Ya sabes, no te metas con ella...

Shame

'Shame' 01.08.2012 La devastadora película que le brindó a Michael Fassbender la Copa Volpi en Venecia y una nominación a los Globos de Oro llega al dvd y el Blu-ray.   Esta pasada semana llegaba a las tiendas Shame , un lanzamiento nada veraniego que sin embargo está llamado a convertirse en uno de los títulos más destacados de este 2012 cuando llegue la hora de hacer recuento. Sugerente, tórrida (los desnudos y escenas explícitas protagonizadas por dos estrellas emergentes del calibre de Michael Fassbender  y Carey Mulligan  le despiertan el morbo a cualquiera), contemporánea y visualmente fascinante, el segundo largo del irlandés Steve McQueen supera incluso a otro de los títulos de este año, Drive , a la hora de retratar el aislamiento del hombre metrosexual y urbanita de este principio de milenio.